René Portocarrero

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René Portocarrero (La Habana, 1912-1985)

Su formación como pintor fue esencialmente autodidacta. Portocarrero absorbe del medio que lo rodea la información necesaria, y ya en 1934 organiza su primera exposición personal en el Lyceum de La Habana. Trabaja como orientador en el Estudio Libre para Pintores y Escultores de la Habana (1937), y sus dibujos se publican en las revistas Verbum, Espuela de Plata y Orígenes. Enseña dibujo hacia 1943, en la Cárcel de La Habana, donde deja un mural religioso. Inicia significativos ciclos de trabajos tales como Interiores del Cerro, Festines y Figuras para una Mitología Contemporánea, que tienen gran peso a la hora de definir su estilo.

En 1944 desarrolla una serie dedicada a paisajes campesinos interpretados con sofisticado lenguaje naif y expone de manera personal en New York (en Julian Levy Gallery y en el Museo de Arte Moderno). Dos años después aborda el tema de las fiestas populares en una amplia serie de pasteles, y comienza a decorar piezas de cerámica. Concibe en esa técnica el mural Historia de las Antillas para el Hotel Habana Hilton y otro en 1968, con el tema de las mujeres ornamentadas y de Flora, que cuajaron en una serie de cuadros exhibidos en la XXXIII Bienal de Venecia.

Su costumbre de trabajar en extensos ciclos con asuntos centrales que sirven de motivo a desarrollar, da lugar en 1962 a la exposición “Color de Cuba” compuesta por imágenes religiosas vinculadas a la santería cubana, mujeres ornamentadas y figuras de carnaval. Estas últimas son objeto de una serie especial de trabajos sobre papel que titula: Carnavales (1970-1971), a la que siguen otros ciclos: Figuras sedentes (1975-1976), Transfiguración y fuga y Madres eternas (1982).

El Museo Nacional, Palacio de Bellas Artes de Ciudad de La Habana le dedicó una amplia retrospectiva a su trabajo en 1967.